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Primero apunta y luego dispara

miércoles, 21 de octubre del 2009 a las 17:37

Nunca he estado ante ningún pelotón de fusilamiento. Dicen que siempre hay uno de los que tienen que disparar a quien le dan balas de fogueo. Así, nunca está uno seguro de si ha matado al reo o han sido sus compañeros y puede dormir a pierna suelta por las noches.

Esto viene a cuento porque muchas veces, si quieres que las cosas salgan bien, es más importante prepararse que disparar.  Tu vida está llena de ejemplos:

  • Exámenes - Tiempo preparación: 2 semanas vs. Tiempo ejecución: 2 horas
  • Deporte – Tiempo entreno: 1 mes vs. Tiempo carrera: 1 hora
  • Viajes – Tiempo preparación: 1 mes vs. Tiempo viaje: 1 semana
  • Sexo (punto de vista femenino) – Tiempo preliminares: 1 hora vs. Tiempo ejecución: 30 segundos
  • Sexo (punto de vista masculino) – Tiempo imaginando la situación: 24 horas 7 días/semana vs. Tiempo ejecución: 2 horas. Vale, puede que este ejemplo esté un poco distorsionado. Pero no te confundas, en cualquier caso la ejecución es mucho mas rápida que la preparación

Se dice que la experiencia es un grado. En realidad te prepara para la próxima vez que te encuentres en una situación parecida. En el caso que nos ocupa la preparación es clave cuando no tenemos experiencia que nos guíe. Prepararnos es forzarnos a adquirir experiencia, aunque sea de forma teórica. Ayer tuve una reunión que duró 15 minutos y estuve preparándomela más de 2 horas. Como la llevaba muy preparada puede llegar a la conclusión más fácilmente que si hubiera tenido que improvisar o si fuera la primera vez que me planteaba la situación.

Además, tan importante como la preparación es marcarse un objetivo.  Lo que haga el tío de la bala de fogueo no importa demasiado, pero si lo que quieres es hacer diana, tendrás no sólo que prepararte y aprender a disparar sino que además deberás definir un objetivo.

Esta es la clave para una buena organización de tu tiempo. El hecho de tener un punto al que quieres llegar te evita distracciones, permite que todo lo que hagas se centre en lograr el objetivo. (Si quieres ver una gran explicación de cómo se puede manipular la atención del cerebro echa un vistazo a este video de una entrevista a Álvaro Pascual-Leone.)

¿Quieres una confesión? En realidad me preparo las cosas y me marco objetivos porque soy un vago.

Sí, como he cerrado el tema que hemos tratado en la reunión ya no hace falta que vuelva a trabajarlo, que dedique más horas ni que piense en los flecos sueltos que hubiera dejado si no la hubiera preparado. Como tengo un objetivo pongo el piloto automático y me dirijo hacia allí. En realidad lo que nos quema es tomar decisiones, una vez que están tomadas el camino se allana y sólo queda disfrutar del viaje. Así pues, ¡que tengas un buen viaje!

¡Que viene el coco!

domingo, 21 de junio del 2009 a las 11:59
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Hoy estoy de resaca. En el balcón de casa escribiendo, hace 1 minuto que es verano y estoy como un rey: bermudas, descalzo y con brisa y olor a hierba recién cortada. Lo del dolor de las piernas es anecdótico.

A lo que iba, ayer participé en una de las pruebas de la Copa Catalana de Caminades de Resistència. En la prueba más larga de la península: Montserrat-Reus, 100kms en menos de 24 horas. La verdad es que no estaba todo lo entrenado que debería, pero en cualquier caso, podía haber llegado. ¿Por qué no lo hice? Porque a la hora de la verdad no tenía ganas de sufrir.

Recapitulemos. Salimos a las 12 del mediodía 300 freaks del dolor en las piernas, supermotivados para gastar suelas, creadores de ampollas, gestores de agujetas, noctámbulos del frontal y adictos a los GR. El día prometía, temperatura suave y algunas nubes que daban un respiro del sol de quasi-verano, brisita refrescante y la organización perfecta de la prueba.

0-10 km: Salimos lanzados en la primera bajada, muchos corriendo y otros saltando y haciendo fotos. Al kilómetro 10 llegamos todos con antelación sobre la hora prevista, tomamos almendrinas y en un minuto seguimos la marcha

11-20 km: Se me hace eterna la llegada al control-avituallamiento. En este tramo me empiezan a doler las piernas y me entra muy mal rollo porque no debería ser así. Mal como y sigo con la coca-cola haciendo reacción

21-30 km: Me tomo la primera parte con mucha calma para poder hacer la digestión, luego me voy animando y vuelvo a la velocidad de crucero, 6 km/h. A la llegada, no obstante, veo que me cuesta doblar los tobillos para hacer el paso.

31-38 km: Subidón de 700m en donde me pasan como 20 personas, me agobio mogollón porque veo que me empiezan a doler las rodillas, las ingles y los tobillos. Me planteo si puedo hacer así los 65 kms que faltan. Al llegar al control llamo a mi mujer para plantearle el abandono. Pienso que si no voy a llegar mejor dejar de sufrir. No la encuentro y decido seguir.

39 -50 km: Es aquí cuando decido que no terminaré. Pienso que me arriesgo a una lesión porque ya no hago cómodo el paso y queda más de la mitad de la prueba. Prefiero no arriesgar y preparar mejor otras salidas este verano. Pesa mucho el recuerdo de una de mis primeras Matagalls-Montserrat en donde tardé un par de meses en recuperar los dolores del tobillo. Impresionante el control dentro de la Ermita de Montagut.

51-62 km: Pido que me vengan a recoger a Santes Creus. Llego 15 minutos antes de lo que había previsto en mi plan de acabar la prueba, pero estoy convencido de dejarlo antes de empezar a sufrir. Me hacen un peazo bocata de hamburguesa y pa' casa.

 

Hoy he vuelto a experimentar lo que es la falta de motivación. Aparte del hecho de que podía haber estado más entrenado, no he encontrado el estado aquel en que te da igual lo que te duela porque sabes que tirarás adelante. Hoy no he trabajado suficiente el coco para que me ayude a tirar cuando van mal dadas. La próxima vez lo trabajaré mejor.

Me retiro con dos sensaciones bien distintas, que hoy todavía las tengo claras:

- De haber tenido motivación hubiera podido acabar, porque tenía fuerzas para ello

- Hice bien en abandonar porque la recuperación hubiera podido ser larga y hay que aprovechar el verano

Escoger es renunciar

jueves, 02 de octubre del 2008 a las 20:51
guardado en

Pocas veces uno se lo plantea de esta forma, pero no deja de ser bello. Si te lo tomas en positivo puede ser hasta poético: escogí a mi mujer y renuncié a todas las otras mujeres de este mundo (y cada día doy gracias por ello).

Planteado así, tomar una decisión deja de ser una cuestión rutinaria ya que implica un coste de oportunidad. Y uno puede darse cuenta de lo difícil que es para un emprendedor o un jefe renunciar a todo lo que no ha escogido: en su nombre y en el de todos los que dependen de él.

Hoy leía en el periódico un artículo sobre un estudio que se ha heho en familias de todo el mundo sobre sus costumbres alimentarias. La familia alemana gastaba 329 € a la semana en comida, la de Benín 1 €. Aparte del juicio moral que se podría emitir, el autor comentaba que en el mundo occidental los supermercados rebosan comida de todo tipo. ¿Cuál es el problema? Escoger sólo lo que se necesita y renunciar de todo el resto. Todos hemos deseado cosas que no tenemos, el problema es cuando tenemos acceso a más de lo que necesitamos. Cuesta mucho parar. Hay que escoger, hay que renunciar

El emprendedor tiene este problema, en su naturaleza está el hacer cosas, pero tiene que escoger. O por falta de tiempo o de dinero tiene que limitarse a lo que puede hacer cada vez. Hay mucha gente que se ha estrellado por no saber tomar una decisión a tiempo, renunciar a algo y concentrarse en lo que tiene.

Si no elegimos y compramos en el super todo lo que no apetece corremos el riesgo de tener que quemar en el gimnasio las calorías que muchos necesitan para sobrevivir.

i-Bendición

jueves, 02 de octubre del 2008 a las 20:18

La influerncia de internet. Por que nos dejamos influenciar por desconcidos antes que por gente a la que ya conocemos? Porque en la red hay opiniones para todo y al final nos quedamos en lo que queremos oir. La gente busca que otros bendigan sus puntos de vista.

Estoy empezando a divertirme con lo que hago, los resultados parece que puedan llegar y las riendas son más manejables. De este modo aprovecho mejor el tiempo y hasta tengo un rato para "estudiar" lo que dicen los que saben de las cosas. Así pensando fue como se me ocurrió esta pregunta.

Últimamente hablo con bastante gente y siempre intento saber que es lo que buscan más allá de lo que dicen. Tengo la impresión de que buscan la bendición tanto de sus actos como de su forma de pensar. Tengo claro que el hombre es un animal social, y en el libro de Dan Airely "Las trampas del deseo" tenemos un gran ejemplo sobre ello. En un momento dado habla sobre el comportamiento de las personas a la hora de pedir a un camarero, no es lo mismo cuando estamos solos que cuando estamos en grupo. A veces modificamos nuestras elecciones para dar a entender que pertenecemos a un grupo, para tener su bendición.

Con internet pasa algo similar. Buscamos opiniones de gente a la que creemos experta pero que en realidad no conocemos de nada. Todavía no se si acatamos porque el hecho de estar por escito le da más fuerza, por vaguería o por conveniencia.

Personalmente me ha pasado alguna vez que he estado buscando alguna opinión sobre lo que sea y no he parado hasta leer algo que cuadrara con lo que yo quería oír. Así me he autoconvencido de algo sobre lo que no estaba seguro.  Aunque es cierto que todo es opinable, siempre es más agradable hacer algo cuando piensas que será bien recibido, al menos por la gente que piensa igual que tu. Esto sí que es cómodo. Busco opiniones sin enzarzarme en discusiones y al final alguien me da la razón.

Lo malo de este tipo de comportamiento es que uno puede acabar sesgando los inputs y pensar que está en posesión de la verdad absoluta o algo muy parecido.

Hablando con un emprendedor de éxito me comentaba que él en realidad era muy tonto y lo que hacía para tomar sus decisiones era preguntar a distintas personas sobre el tema en cuestión (y que tuvieran un mínimo conocimiento), mezclarlo todo en su cabeza y emitir un veredicto. Puede que no sea la forma más arriesgada de tomar decisiones -decía él- pero si tienes suficientes inputs y puntos de vista distintos es posible que aciertes. A lo que yo añado puede que aciertes si los que te informan saben de qué hablan y no se ponen de acuerdo para que te estrelles.

A la hora de formar opiniones hay que ir con cuidado con quien las influye.

Flexibilidad vs. normativa

miércoles, 30 de julio del 2008 a las 09:50

 7 años. Este es el tiempo que llevo sin profundizar en lo que quiero dejándome arrastrar por la rutina del día a día. De hecho es mucho peor que eso porque no tengo ni rutina. Estoy haciendo un trabajo que no me gusta y que además nunca he sabido organizar. La sensación es que todo ha ido saliendo a base de ganas e improvisación. Las normas a veces pueden parecer injustas, pero si están enfocadas a un fin común que se entiende "superior" a la situación que creemos injusta es más que posible que nos lleven al éxito. Volvemos al punto de imponer unas normas lo más firmes posible.

 En todas partes se habla de flexibilidad y de adaptarse al cambio, detectar las oportunidades que surgen. En esencia estoy de acuerdo con todo lo que quieren decir, pero sucede que hay cosas que no dicen. Creo en una premisa básica que es aquella que dice que para improvisar hay que saberse muy bien el guión. En este caso creo que pasa algo similar, para poder ser flexible, adaptable y ágil hay que tener primero un plan de actuación para las situaciones normales. Sin esto es muy posible que no tengas la base que necesitas y que no sepas en qué parte de la obra estás cuando tengas que retomar el hilo. Y esto no te lo cuenta ninguna teoría de estas que se publican en todas partes.

 Esta es la realidad que no he sabido construir y que espero que durante estos próximos días que estaremos reunidos "las altas esferas" planificando el curso que viene. sabré transmitir y luego aplicar. En cualquier caso no hay excusas por la falta de tiempo porque todos sabemos que cuando nos organizamos un poquito...acaba tú la frase.

 Parece que con esto quiera "nadar y guardar la ropa". Pues sí. No creo que haya nada de malo en ello. En las pelis todos vemos como la gente lo arriesga todo y sufre y lucha y se enamora y se queda con la chica, pero en la vida real no creo que sea sensato hacer este salto al vacío. Lo difícil es consolidar y dar un pasito adelante, volver a consolidar y otro pasito y así hasta que, idealmente, uno decida que ha llegado a donde quería.

 Ahora que ya he consolidado lo que no quería es el momento de dar un paso adelante. ¿Contradictorio? Así es la vida.

Conversaciones

miércoles, 30 de julio del 2008 a las 09:18

 He estado anormalmente nervioso esta semana pasada. Tal es así que el martes no fui a trabajar porque tenía tantos nervios que me pasé el día en el baño. Un desastre.

 El viernes lo estuve comentando con mi esposa y me riñó por cómo me tomaba las cosas, que no todo tiene que ser tan tremendo y que si se hacen las cosas lo mejor que se puede debería bastar. Inmediatamente le contesté que no puedo decirle a un cliente que lo siento, me he equivocado pero no pasa nada porque lo he hecho lo mejor que he podido y ahora nos vamos a tomar unas cañas.

 Al final le costó decirlo pero me sacó el motivo por el cual me trago todos estos nervios, no me impongo a la gente en el trabajo y a veces hago cosas por obligación pretendiendo divertirme: la inseguridad. Me dijo que soy un inseguro, que es la peor calificación que cabe en mis entendederas. Es la cualidad más limitadora del desarrollo de cualquier persona. Te impide hacer muchas cosas por miedo a equivocarte, cuando las estás haciendo no te deja rendir al 100% porque hay una parte de ti que está pensando en si la cagas, y una vez has terminado te deja pensando en si lo habrás hecho correctamente y qué pasará si te has equivocado en tal o cual parte.

 He llegado al nivel de que el hecho de entrar en el proceso de tomar una decisión me provoca un estado de nervios tan elevado que cedo a...... la procrastinación. Y esto es muy malo.

 Esta faceta de mi forma de ser es posiblemente una de las que me hace ser más débil ante todos y sí, incluso un poco (o un mucho) inferior. Es una de esas sensaciones de círculo vicioso en la cual no empiezas por inseguridad y eso no te permite dejar de serlo. El tema es que esta es una de aquellas facetas sobre las que nunca he reflexionado porque siempre he querido auto engañarme y pensar que si yo no lo notaba nadie lo haría. Ahora lo veo una vez más como la táctica del avestruz porque he estado asumiendo que si ponía la cabeza en un agujero sin ver nada el resto del mundo tampoco lo vería.

 Me vienen ahora a la cabeza multitud de situaciones en las que he sido víctima de mis inseguridades. Las más flagrantes son las que he estado con chicas y con las cuales no me he atrevido a entrarles. Por miedo al ridículo, siempre decía. Y hoy me doy cuenta de que era por inseguridad.  Me están entrando unas ganas locas de hacer una lista con todas aquellas situaciones en las que mi actuación podría haber sido mejor si hubiera tenido más seguridad en mi mismo, por no hablar de aquellas cosas que no me he atrevido a hacer. ¿Cuál es tu lista?

Procrastinación

lunes, 14 de julio del 2008 a las 16:10

 Esta es la palabra de la semana. La había leído en inglés en alguna de esas webs de crecimiento personal y nunca antes me había parado a buscar su significado. No es una palabra, es una epidemia!

 Cuando en una semana oyes semejante palabro cinco veces de cinco bocas distintas  puede que mucha gente esté pensando en lo mismo. Procrastinación no es una palabra de uso fácil como teta o culo. Su significado no es tan evidente e implica un cierto grado de introspección. Vengo quejándome de una cosa que no sé definir y resulta que hasta viene en el diccionario. Esto me consuela y me da que pensar que pueda encontrar pautas de cómo luchar contra ella -otra palabra femenina para definir un concepto no positivo.

 ¿Puede ser que esté procrastinando por el hecho de escribir en este blog? Es muy probable porque lo que estoy haciendo es postergar actividades o situaciones que uno debe atender, por otras situaciones más irrelevantes y agradables (Wikipedia). Pero ello no es preocupante como elemento que no me absorbe demasiado tiempo. El problema es la suma de pequeñas cosas que hace que se funda el tiempo disponible para crear un avatar más evolucionado.

 Después de googlear sobre esta palabra me he dado cuenta de que somos muchos los que sufrimos este mal y muchos más los que lo padecen sin tener ni idea de qué es lo que impide que su vida avance hacia donde ellos quieren. La tendencia que observo es la contraria a la que se dice. Resulta que mucha gente dice que es cristiana y quisiera pensar que eso implica algo más que llevar un crucifijo, santiguarse e ir a misa de vez en cuando y rezar a un Dios que parece un Papá Noel por cuanto se le pide todo lo que requiere un poco de esfuerzo. Pues bien, parece que la teoría, mejor dicho la teología, es unánime al afirmar que el gran y único mensaje de Jesús fue "amaos los unos a los otros". Pues resulta que en la vida real siempre hay alguien/algo que nos tiene manía y no nos deja avanzar hacia aquello que nos merecemos......anda ya!!!!

 El problema es cada uno de nosotros, y si no llegamos a donde queremos se puede deber o a que la meta es irrealizable (hemos calculado mal) o a que siempre hay algo menos inquietante que hacer que romper cadenas y cambiar nuestra forma de hacer las cosas, la procrastinación. Por eso entiendo el éxito de los libros de motivación y de autoayuda, que nos repiten obviedades pero que parece que sea la única forma de que nos obliguemos a intentar luchar por nuestros sueños.

 Ya puedes rezar al dios que más te convenza que no creo que baje a hacerte los deberes. Así que no te queda más remedio que dejar de perder el tiempo, coger lápiz y papel y ponerte a escribir un procedimiento que te ayude a conseguir aquellas metas tan bonitas que te propusiste en fin de año.

De la inercia, el cambio y el impulso necesario

lunes, 14 de julio del 2008 a las 15:28

 Cuando oí la cita "las cosas son lo que son y no lo que parece que son" se abrió ante mí un mundo de posibilidades. Resulta que si hay unas normas estas se pueden interpretar al gusto del consumidor y como mínimo sabemos a qué atenernos si no nos gustan o no nos convienen.

 Andaba pensando en lo que nos gusta y lo que no nos gusta de la gente con la que tratamos, especialmente de la gente a la que queremos, y me ha venido a la cabeza el topicazo de que cuando un hombre se casa lo hace con la esperanza de que su mujer no cambie y que en cambio la esperanza de ella es cambiar a su marido.  A veces cuesta creer que queramos a alguien tal y como es, con sus defectos y todo, pero de un tiempo a esta parte estoy aprendiendo a hacerlo. Sí, intento cumplir mi parte del tópico y me siento orgulloso de ello.

 La filosofía la he adaptado del concepto "easy" del mundo del surf y da bastante buen resultado. Si a ti te va bien y no hace daño a nadie a mi también me va bien. Esa es la inercia de la que hablo.

 El problema viene cuando aparecen los cambios. Ya se sabe que estos pueden ser a mejor, a peor o aquello tan curioso que dice "que algo cambie para que todo siga igual", y que pueden ser por la propia evolución de la persona o inducidos por llamémoslo el entorno. Que te los imponen, vamos. ¿Dónde está el límite? Porque claro, una cosa es que cambien detalles y la otra es que cambie la esencia de las cosas. Supongo que cada uno tiene su límite y que cuando empieza a no ser él mismo es cuando se debe plantar, pero ¿qué pasa cuando no sabes dónde tienes el límite? Seguro que muchos piensan que su límite lo tienen muy claro, pero no es así en todos los casos.

 Que críptico, ¿no? Pues eso, que para ir de un sitio a otro es recomendable saber de dónde se sale y a dónde queremos llegar, o lo que es lo mismo cuáles son los límites que nos definen y qué nos hace dejar de ser nosotros mismos.

Por eso el hecho de haber puesto una coraza para tantas cosas en la vida me ha hecho perder el rumbo. Mea culpa. A veces tengo "bocados de realidad" como en la peli y parece que me centro, pero duran milisegundos y cuando pierdo el enfoque ya no soy capaz de retener el hilo, ni con los sueños lúcidos lo hago peor. Así que después de dejar aquel libro donde ordenaba las prioridades de mi vida me dedico a intentar buscar el sentido de la vida a ratos perdidos. Total, que siempre encuentro excusas para no pensar en ello y dejarme llevar mientras cada día queda uno menos para intentarlo.

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Conversaciones (napi)
Hola napi soy Napi: Todas tus comeduras de coco vienen porque no eres autentico. Mirate en el ......(03 mar)
Escoger es renunciar (Verónica)
Creo que si hay algo que caracteriza al ser humano como algo que le aventaja respecto a otras ......(15 feb)
Escoger es renunciar (Laia)
Bones de nou! Poso el teu blog als meus links, molt molt interessant :D Petó!...(08 ene)
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Son estilos y personalidades; no hay fórmulas para enfrentar la vida. Tienes que buscarla y ......(30 jul)
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