Primero apunta y luego dispara
Nunca he estado ante ningún pelotón de fusilamiento. Dicen que siempre hay uno de los que tienen que disparar a quien le dan balas de fogueo. Así, nunca está uno seguro de si ha matado al reo o han sido sus compañeros y puede dormir a pierna suelta por las noches.
Esto viene a cuento porque muchas veces, si quieres que las cosas salgan bien, es más importante prepararse que disparar. Tu vida está llena de ejemplos:
- Exámenes - Tiempo preparación: 2 semanas vs. Tiempo ejecución: 2 horas
- Deporte – Tiempo entreno: 1 mes vs. Tiempo carrera: 1 hora
- Viajes – Tiempo preparación: 1 mes vs. Tiempo viaje: 1 semana
- Sexo (punto de vista femenino) – Tiempo preliminares: 1 hora vs. Tiempo ejecución: 30 segundos
- Sexo (punto de vista masculino) – Tiempo imaginando la situación: 24 horas 7 días/semana vs. Tiempo ejecución: 2 horas. Vale, puede que este ejemplo esté un poco distorsionado. Pero no te confundas, en cualquier caso la ejecución es mucho mas rápida que la preparación
Se dice que la experiencia es un grado. En realidad te prepara para la próxima vez que te encuentres en una situación parecida. En el caso que nos ocupa la preparación es clave cuando no tenemos experiencia que nos guíe. Prepararnos es forzarnos a adquirir experiencia, aunque sea de forma teórica. Ayer tuve una reunión que duró 15 minutos y estuve preparándomela más de 2 horas. Como la llevaba muy preparada puede llegar a la conclusión más fácilmente que si hubiera tenido que improvisar o si fuera la primera vez que me planteaba la situación.
Además, tan importante como la preparación es marcarse un objetivo. Lo que haga el tío de la bala de fogueo no importa demasiado, pero si lo que quieres es hacer diana, tendrás no sólo que prepararte y aprender a disparar sino que además deberás definir un objetivo.
Esta es la clave para una buena organización de tu tiempo. El hecho de tener un punto al que quieres llegar te evita distracciones, permite que todo lo que hagas se centre en lograr el objetivo. (Si quieres ver una gran explicación de cómo se puede manipular la atención del cerebro echa un vistazo a este video de una entrevista a Álvaro Pascual-Leone.)
¿Quieres una confesión? En realidad me preparo las cosas y me marco objetivos porque soy un vago.
Sí, como he cerrado el tema que hemos tratado en la reunión ya no hace falta que vuelva a trabajarlo, que dedique más horas ni que piense en los flecos sueltos que hubiera dejado si no la hubiera preparado. Como tengo un objetivo pongo el piloto automático y me dirijo hacia allí. En realidad lo que nos quema es tomar decisiones, una vez que están tomadas el camino se allana y sólo queda disfrutar del viaje. Así pues, ¡que tengas un buen viaje!



